Lo que antes conocíamos como certificados financieros, hoy se llama depósitos a plazo. El cambio de nombre responde a una forma más clara de explicar su funcionamiento.
Un depósito a plazo consiste en colocar un monto de dinero en el banco por un tiempo determinado, a cambio de una rentabilidad previamente acordada.
Es una opción ideal para quienes buscan estabilidad durante cambio de valor de la moneda, previsión y una forma ordenada de hacer crecer su dinero sin asumir riesgos innecesarios.
Los depósitos a plazo son una herramienta sencilla y confiable para planificar con calma. Para guíarle le invitamos a leer nuestro artículo sobre cómo abrir un depósito a plazo.

