Imagina que despiertas y todo es gratis por 24 horas. La gente correría a las tiendas a obtener todo lo que quieren y necesitan. Los que lleguen un poco más tarde, pudieran quedarse sin nada. Muchos de los que llegan primero, posiblemente adquieran cosas que ni siquiera necesitaban. Esto nos ayudaría a reflexionar sobre la importancia del consumo responsable, de no tomar más de lo que necesitamos, y de dejar para los demás que todavía no han llegado. Además, teniendo todo gratis por un día, nos pudiéramos olvidar del verdadero valor de las cosas.