Este tipo de decisión involucra evaluar el riesgo. Algunas personas son naturalmente más arriesgadas; otras prefieren la seguridad. Tomar riesgos sin pensar puede llevar a perderlo todo, pero evitar siempre el riesgo puede impedirte crecer. Lo importante es entender cuánto puedes permitirte perder. En la vida real, los inversionistas analizan los riesgos antes de decidir. Aprender a calcular los riesgos es una habilidad clave en las finanzas, pero también en las decisiones diarias.