La vuelta a clases puede ser una mezcla de emoción, presión y ansiedad, tanto para los niños como para los padres. Y aunque muchos nos enfocamos en comprar lo necesario, también es importante preparar el terreno emocional y financiero.

Estos consejos te ayudarán a mantener el equilibrio entre estos dos terrenos tan importantes.

Acompañar sin agobiar

No todo lo que los niños sienten en esta temporada tiene que ver con los útiles escolares, los uniformes o las meriendas.

Pueden tener nervios por el cambio de curso, por amistades nuevas o por el rendimiento académico. Dales espacio para hablar y compartir sus emociones. “¿Cómo te sientes con la idea de volver al cole?” puede ser una pregunta más poderosa que “¿qué te falta por comprar?”

Presupuesto sin culpa

Muchas veces el inicio del año escolar viene acompañado de muchos compromisos costosos. Si este año el dinero está más apretado, no lo vivas con vergüenza ni te sobrecargues.

Aprovecha la oportunidad para enseñarles a tus hijos que no siempre tener “todo nuevo” es lo que importa. Puedes aprovechar para reutilizar útiles o priorizar entre lo que realmente es necesario y lo que es deseo. Para esto, es importante hablar del dinero con naturalidad, tratando de no proyectar ansiedad innecesaria.

Rutinas financieras y emocionales

Incluir hábitos sencillos en casa puede ayudar: por ejemplo, dejando el uniforme y la mochila listos la noche antes se traduce en menos estrés y prisa en la mañana siguiente, y enseña la importancia de la planificación previa.

Igualmente, revisando y planificando las opciones de merienda semanal juntos, trae menos desperdicio innecesario y enseña el valor del ahorro de comida y de dinero.

Se trata del equilibrio, no de la perfección

Una vuelta al cole equilibrada no es la más cara ni la más organizada. Es aquella donde cada uno se siente acompañado, visto y parte del proceso. El buen manejo emocional va de la mano del buen manejo financiero: no compiten, se complementan.